Desaire de la empresa taurina de los Hermanos
Collado y de la alcaldía de Navas de San Juan a Juan Francisco Sánchez Pérez: “EL REMONTA”: novillero de la localidad.
RESURGIR
DE UNA VOZ CRÍTICA
La
plaza de toros de Navas de San Juan se sustenta en los encierros y en los actos
taurinos que surgen de los mismos para homenajear a su patrón en las fiestas populares
que se celebran en honor a San Juan Bautista. A tal fin se organizan multitud
de actos culturales y deportivos en general. Entre todos, sin embargo, destacan
los encierros, las novilladas y las corridas de toros bravos, ancestrales ya en
el tiempo y en el municipio. De tal tradición perdura un sentimiento taurino-castellano
que se rodea de entusiasmo multitudinario entre corredores de la población e infinidad
de ciudadanos de pueblos colindantes que se aúnan a la celebración de la fiesta.
Los
corredores de la localidad y del extrarradio crean entusiasmo popular que se
refuerza con las reiteradas embestidas de los astados. La historia de la fiesta
taurina de la población, además, nos desvela que entre calles y ruedo de la
plaza se han dado numerosas cogidas de gravedad, en ocasiones con muerte por
asta de toro que en alguna ocasión acarrearon indemnización económica para los herederos
de la víctima, directamente de las arcas de la alcaldía.
Tras
un breve repaso por la localidad descendemos a las fiestas taurinas del año en
curso 2014 y encontramos que cuentan con la disposición, entrega y colaboración
de una veintena de novilleros de distintas localidades españolas; entre quienes
cuenta un hijo natal de la localidad, Juan Francisco Sánchez, El Remonta. El
novillero se encuentra es situación de actividad. Una de las últimas novilladas
en que recientemente ha participado ha sido en la plaza de toros de Tomelloso. Pese
a ello, en la plaza de toros del pueblo que se sustenta con impuestos propios y
ajenos, cuna de su afición, ha sido ignorado por la empresa taurina propiedad de
los Hermanos Collado, así como por la alcaldía socialista que lidera Joaquín
Requena.
El
sentimiento de discriminación recrece en cuanto que ni la empresa ni la
alcaldía han ofrecido explicación alguna al novillero agraviado ni el
consistorio se ha planteado la preferencia de millares de aficionados y
ciudadanos de Navas de San Juan, quienes como paisanos y aficionados a la
fiesta tienen derecho a opinar si prefieren o no ver sobre las arenas del ruedo
al torero de su tierra y de su pueblo. Se da la circunstancia, además, de que el
novillero de la localidad, Francisco Sánchez Pérez, EL REMONTA, años atrás interpuso
una denuncia contra varios impagos de la empresa que explotaba la plaza de la
localidad. La denuncia del Remonta se interpuso ante el Sindicato Colectivo
Taurino de la Unión de Matadores y Novilleros, allá por el último tercio del año
2008. El colectivo de matadores tomó conciencia de la gravedad morosa del
empresario taurino que explotaba la plaza y la delegada del gobierno de Jaén:
D.ª Teresa Vega, suspendió los festejos taurinos para Navas de San Juan en la
mañana del día 24 del año 2009. Aquello pilló a los ciudadanos de un pueblo rural
desprevenidos e inadvertidos por los responsables de la alcaldía. El motivo de
la suspensión, sin embargo, se basó en la carencia de documentación municipal y
envío a la delegación del gobierno de Jaén con el Visado del Convenio Colectivo
de La Unión de Matadores y Novilleros. La falta del requisito motivó la declaración
de veto y huelga para dicha plaza. También provocó una entrevista personalizada
en quien suscribe con el novillero, El Remonta, a lo que le precedió la
publicación de un artículo en favor del derecho al salario y de la fiesta. El
contenido del artículo caló en la figura del alcalde de la localidad, Joaquín
Requena, entonces en la oposición. A él se sucedieron distintas entrevistas entre
la oposición política del consistorio y el torero denunciante. Un quinquenio
más tarde, sin embargo, El Remonte es discriminado por los empresarios que
lideran la explotación taurina de la plaza en colaboración con los responsables
del consistorio del equipo socialista.
A
ello deseo recalcar que cualquier empresa española que actúa dentro del marco
de la libertad comercial tiene derecho de contratar a quien le parezca oportuno
para el desarrollo de su actividad. No obstante, cuando la explotación se basa
en los cimientos de un bien público, de los ciudadanos, debería de existir el principio
de solidaridad para anteponer el interés general de los ciudadanos que patrocinan
y sustentan los entresijos de su fiesta. Con medidas de discriminatorias, sin
embargo, se destapa un juego económico sucio –no es el caso de hoy- que peca de
vicio: los empresarios taurinos exigen al colectivo de aspirantes a novilleros que
compren y paguen de su bolsillo el novillo que desean lidiar, cuya cantidad oscila
sobre los trescientos euros. La recaudación, sin embargo, engrosa las arcas de
los empresarios que la reciben sin exponerse a la inversión.
Como
conclusión final deseo recalcar que aunque El Remonta no es José Tomás ni la plaza
de toros propiedad de la empresa taurina ni la alcaldía proviene de un sistema
dictatorial su figura local vende bien en las taquillas de la localidad. Consecuentemente,
del mismo modo que el empresario taurino tiene derecho a la libre explotación
de su actividad en los recintos de un bien público, a los ciudadanos le cabe el
derecho de ver al Remonta desde las gradas de la plaza, vitorear su actuación, aplaudir
aciertos o censurar los errores del torero de su tierra y de su pueblo. La indiferencia
insolidaria, no obstante, incrementa con el desplante inexplicado de la
alcaldía y del empresario al novillero de la localidad. Con ello acrecienta el menosprecio
hacia el interés solidario de los ciudadanos de un pueblo que sustentan la
fiesta y al propio equipo en el consistorio.
Agustín
Conchilla

No hay comentarios:
Publicar un comentario