Proceso laboral en
decadencia histórica, hambruna, marginalidad y de escasa revuelta social
La vida de los hombres
y las mujeres en precariedad laboral sigue sin evolucionar hacia el modernismo;
continúa estrechamente ligada a la historia de las culturas de las
civilizaciones enraizadas en la antigüedad que históricamente les colocara en
proceso marginal e involutivo; instituido por el feudalismo que hoy acrecienta
y se fortalece a través de un sistema de capitalismo neoliberal.
Del mismo modo
contribuyen, pasivamente, a la centralización de la precariedad del trabajo
sobre un marco de aporte productivo desigual. Aunque ello suponga convivir
entre la usura del modernismo industrial, la decadencia de los cultivadores
agrícolas o el exterminio de los trabajadores industriales que dieron el salto
hacia el progreso laboral, allá por el último tercio del siglo XVII y
consolidaron a mitad del XVIII.
Pese a ello, la mano de
obra del español adormilado sigue y seguirá estancada en dame lo que quieras
por mi sacrificio en esclavitud sumisa y gracias por tu generosidad. Mientras
tanto, como futura recompensa, los obreros conformistas están fraguando un
mundo que los sucesores recibirán en desproporción desalentadora.
Consecuentemente serán las nuevas generaciones quienes heredarán un proceso de
explotación obrera sumisa y auto dirigida hacia el privilegio; con ingredientes
de discriminación y un reparto desigual, injusto e ineficaz.
Mala, muy mala cura nos
deparará la medicina para el burro, la burra y el pollino que surja del futuro
laboral más inmediato, cuando proviene de la imposición, la sumisión y la
injusticia salarial; y una vez más se consolida en la población laboral como
decadente y denigrante. A consecuencia derivará en un caldo de cultivo que
exprimirá a quienes aporten esfuerzo y sacrificio para glorificar el bienestar
del capital y como gratitud recibirán distancia educacional, alejamiento de la
justicia y carentes de sanidad. Carestías reales, a la vista de la sociedad
actual que englobarán penuria, marginalidad, distanciamiento social y
gastronómico y vuelta a subsistir de la rebusca del grano entre las pajas del
rastrojo de la sociedad...

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