ABUSOS DE LAS GRANDES
FORTUNAS
El presidente
de los centros comerciales denominados Mercadona invertirá tres millones de
euros anuales para impulsar el Proyecto Lanzadera que dedicará a nuevos,
cualificados y previamente seleccionados emprendedores. Se da la circunstancia,
además, de que sobre la chepa del presidente de Mercadona recae la tercera
fortuna más grande de España, aseveran fuentes editoriales. Pese a ello, todo
el monte no es de Orégano ni el trato laboral que subyace a las grandes firmas induce
a la transparencia de quienes se mofan de hacer y verter el bien sobre la
humanidad. Consecuentemente encontramos que se cuecen habas muy coronadas que
proliferan sobre las plataformas de distribución; así como en otros centros de contingentes
alimentarios que se elevan por diferentes secciones de la geografía española e
imponen condiciones de penuria y sometimiento a conductores y transportistas en
general. No en vano, sin embargo, concluye el esfuerzo individual del camionero
que tras un largo e incierto recorrido asegura la mercancía en los estantes del
mercado y garantiza el consumo al ciudadano/a.
No es menos
cierto que los transportistas de mercancías por carretera acceden a los muelles
de carga y descarga ataviados con las EPIS: zapatos de seguridad, guantes y chaleco
reflectante, confiesan algunos de los transportistas entrevistados. Si embargo,
-ya lo expresa el dicho popular- en todos los hogares se cuecen habas y aunque
los centros más representativos del territorio español se muestren como
vírgenes en santuario, la realidad es muy distinta en cuanto que funcionan al
margen de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales e imponen a los conductores
el uso de artilugios reflectantes para mera visión expositiva.
Por el
contrario, algunas de las grandes plataformas de alimentación obligan a los
conductores de camiones pesados a entrar en los muelles equipados con las
mencionadas prendas y después les exigen la carga y descarga de la mercancía que
transportan o en contrario extraen lo más agrio de la posición dominante y rechazan
la mercancía o la retrasan, a saber de cada momento... A tal fin, las grandes
firmas conminan a la descarga y ordenamiento al propio transportista en
instalaciones de los muelles de las plataformas mientras el personal interno
vigila y controla los movimientos sin participar en las tareas, a lomos de
carretillas elevadoras de última tecnología, añaden los entrevistados. Para
ello, sin embargo, entregan máquinas paleteras de movilidad mecánica de
inferior rango a los transportistas, para cuyo uso no reciben ningún tipo de
instrucción ni adiestramiento de seguridad.
Algunas de las
grandes cadenas alimentarias venden la burra de la generosidad a través de los
medios de comunicación mientras imponen gravámenes a los camioneros
transportistas. Camioneros al fin y al cabo que se mueven y exponen a la
peligrosidad constante del asfalto y de la climatología cuando dedican semanas
completas a la carretera en situación de distancia familiar. Además, con el
único objetivo, a parte de la propia subsistencia, de asegurar la mercancía que
a posteriori habría de consumir el ciudadano/a, confiesan transportistas
consultados.
EL trabajo
extraordinario (de peones cargadores) a que varias de las grandes cadenas
alimentarias someten a los camioneros, sin embargo, extralimita la existencia o
inexistencia de pactos previos y vulnera el art. 15/2009 de 11 de noviembre
sobre el Contrato de Transporte Terrestre de Mercancías por Carretera. Del
mismo modo contradice el art. 22.2 de
la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres (LOTT): En los servicios de transporte de mercancías por
carretera de carga completa las operaciones de carga de las mercancías a bordo
de los vehículos, así como las de descarga de éstos, serán por cuenta,
respectivamente, del cargador o remitente y del consignatario, salvo que
expresamente se pacte otra cosa antes de la efectiva presentación del vehículo
para su carga o descarga. Igual régimen será de aplicación respecto de la estiba
y desestiba de las mercancías
A consecuencia
sobreviene, persiste, se bate y se cuece un caldo de cultivo en las carreteras que
alimenta el peligro inminente del que el articulado de la Seguridad Vial intenta
protegernos, por exceso de imposición y cansancio. Por el contrario, los
conductores de vehículos pesados (articulados de 40 Tm) deberían, a ello les
conmina la LOTT, de aprovechar los tiempos de carga y descarga para el descanso
personal que a posteriori asegurarían la conducción y evitarían el riesgo que
un exceso de trabajo y cansancio conllevarían para el tránsito de la propia
seguridad vial.
Agustín Conchilla Márquez
Escritor y vicepresidente de coop. ttes

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