LA VERDADERA HISTORIA DE LA ORDEN DEL TEMPLO DE JERUSALÉN
Reseña reducida y de texto enriquecido sobre una magnífica obra literaria: ensayo histórico en el surgir y la trayectoria político-religioso de los ejércitos templarios, escrita por Antonio Galera Gracia, recién editada por la editorial EDAF y ya distribuida en España y en todos los países sudamericanos.
Reseña de Agustín Conchilla
En discurrir de género literario documentado: ensayo, el autor nos va desgranando un sinfín de vaivenes desconocidos, turbulentos, místicos y misteriosos que nos documenta con más de seiscientos manuscritos históricos (600.) En este ensayo nos desvela Antonio Galera un mundo imperioso y desigual, aunque al fin y al cabo nos descubre y nos demuestra que se trata de un mundo exotérico, cuya auténtica verdad se queda entre los muros de la cúpula del poder, sin trascender a la humanidad. Por ello, el ensayo nos cuenta que la verdadera historia se quedaría oculta bajo secreto y se mantendría durante siglos: en los silencios de un místico y misterioso desván para estudio y conocimiento del poder y de los Templarios. Como el ensayo expone, el misterio seguiría divagando entre el esoterismo y la hostilidad del ocultismo que se creara y recreciera al abrigo del poder dinástico, político, militar y religioso del absolutismo feudal del momento y de la época de antaño.
El ensayo de Antonio Galera recoge bastantes aportes documentados (600) así como un excelente gusto en predominante dominio literario y un conocimiento teológico que magistralmente nos plasma en su ya conocida y muy amplia obra literaria. Una extensa obra que en buena parte divaga sobre la trayectoria y la vida de las herejías y de los Caballeros Templarios que tras la crucifixión de Jesucristo surgieran y se iniciaran en el Templo de Jerusalén. Asimismo debería mencionar que el ensayo de su obra queda avalado con la eficiente reseña que a ella acompaña: por la incorporación de más de seiscientos documentos medievales y templarios. Esta obra, además, Antonio Galera nos la desgrana muy hábilmente, con exquisito gusto y magistral y distinguido uso de la pluma, así como con su amplio conocimiento histórico-teológico-político y social del momento. Además. de eficiente sabiduría sobre corredurías de diferentes cuestiones de templarios, en diferentes épocas y en tan difícil trayectoria y del trágico final de los ejércitos religiosos de los Caballeros Templarios.
La obra de Antonio Galera Gracia no es de ficción narrativa, ni es cosa ni caso del azar, sino que proviene de estudio y planteo de confección ensayista que nace de exhaustiva dedicación lectiva, así como de aporte documental y sabiduría personal de más de treinta años de estudio consecutivo que lo convierten en narrador y ensayista erudito de la teología que nos desgrana. En esta obra de ensayo nos desvela su propia investigación histórica, política y religiosa de los ya mencionados más de treinta años de lucha y de avatares de estudio diario, en cuales ha recopilado multitud de documentos medievales que discurren sobre los orígenes de la religión, de las herejías y de los señores templarios que galopan y fluyen sobre las misteriosas lagunas de su magistral ensayo. Asimismo, el ensayo de Antonio Galera se convierte en una obra mística y desconocida que durante siglos estuviera oculta entre grandes muros amurallados.
Por último, como despedida y para auge de conocimiento de su exquisito gusto literario, les invito a que se introduzcan en la magnífica obra de Antonio Galera Gracia y disfruten de La verdadera historia de la Orden del Templo de Jerusalén. Una obra magistral y bien documentada en cuyas páginas ofrece muy hábilmente al lector la mayor información histórica que hasta hoy se haya podido recopilar sobre la verdadera historia de los ejércitos templarios, así como de las primitivas y también de las sucesivas milicias de Cristo.
Título: La verdadera historia de la Orden del Templo de Jerusalén
Autor: Antonio Galera Gracia
ISBN: 978-84-414-1980-3
Referencia: 129054
Colección: No Ficción. Mundo mágico y heterodoxo
Precio
Sin IVA: 20,19 euros 3.359 Ptas.
Con IVA: 21,00 euros 3.493 Ptas.
Características:
15 x23 cm.
272 páginas
Descripción y sinopsis:
La Orden del Templo de Jerusalén, más conocida como Los Templarios, ha sido la organización mónaco-militar que más ríos de tinta ha hecho correr a lo largo de los últimos tiempos debido a la fascinación que ha ejercido a lo largo de la historia. Sea por el poder militar, económico y político alcanzado, sea por los extraños acontecimientos que rodearon a su caída, sea a causa del halo de esoterismo y misterio en el que se han envuelto las «herejías» de las que fueron acusados, lo cierto es que la fantasía y la desinformación han plagado la mayoría de los numerosos textos que hasta la fecha se han publicado sobre estos caballeros. En este libro, de la mano de uno de los más importantes especialistas, se ofrece al lector la mayor información histórica reunida hasta la fecha, incluyendo textos íntegros tan importantes como La Regla de los Caballeros del Templo de Jerusalén, El Libro de la Alabanza de la Nueva Milicia, de Bernardo de Claraval, o la bula Ad providan en la que el papa Clemente V suprime la Orden, junto a otra gran documentación que muestra aspectos realmente curiosos de su vida diaria, tanto cotidiana, como espiritual, doctrinal y militar de esta Orden.
Autor: Antonio Galera Gracia
Apartado de correos: 3047
30002 – Murcia – España
Web. http://www.agalera.net
domingo, 27 de abril de 2008
domingo, 20 de abril de 2008
PEQUEÑO SERÁ EL PREMIO DE LAS PROVINCIAS SÍ, PERO MUY DE AGRADECER TAMBIÉN
lasprovincias.es ha premiado la confección de medio centenar de blogs de lectores y usuarios, entre cuales a buen criterio se ha de encontrar el mío.
El premio consiste en un viaje en avión de ida y vuelta para dos personas a la ciudad de París, Francia: nación vecina.
Personalmente no me acogeré a los beneplácitos turísticos del viaje por necesidad de acometida laboral, pero sí se lo agradezco a ese digno medio o entidad comunicativa. Y aunque pudiera ser pequeño en la cuantía dineraria, sí es muy grande en abarque cuantitativo o de número, y se consolida como gratificante acto de atención lectiva y participativa.
He aquí un enlace a página enunciativa de premiados del diario de Las Provincias
http://www.lasprovincias.es/valencia/20080404/local/valencia/lista-blogs-premiados-vuelo-200804042013.html
Gracias.
Agustín Conchilla
El premio consiste en un viaje en avión de ida y vuelta para dos personas a la ciudad de París, Francia: nación vecina.
Personalmente no me acogeré a los beneplácitos turísticos del viaje por necesidad de acometida laboral, pero sí se lo agradezco a ese digno medio o entidad comunicativa. Y aunque pudiera ser pequeño en la cuantía dineraria, sí es muy grande en abarque cuantitativo o de número, y se consolida como gratificante acto de atención lectiva y participativa.
He aquí un enlace a página enunciativa de premiados del diario de Las Provincias
http://www.lasprovincias.es/valencia/20080404/local/valencia/lista-blogs-premiados-vuelo-200804042013.html
Gracias.
Agustín Conchilla
sábado, 19 de abril de 2008
BREVE RESEÑA SOBRE EL ESCRITOR ALICANTINO AZORÍN
ARTÍCULO SOBRE LA VIDA Y LA OBRA DE JOSÉ MARTÍNEZ RUIZ, AZORÍN
EN RECUERDO AL ILUSTRE ESCRITOR ALICANTINO, NATURAL DE MONÓVAR
José Augusto Trinidad Martínez Ruiz (AZORÍN), nació en la población de Monóvar, Alicante, el día 8 de julio de 1873. A temprana edad empieza a sentir el soplo de la soledad y también la necesidad de reconocimiento humano hacia la precariedad socio-laboral de las clases menos favorecidas: obreros-campesinos y desprotegidos en lo esencial y humano. Aunque personalmente él, Azorín, en adelante Pepe, como su propia familia le definiera, no conocería la necesidad ni la penuria… Al menos no la conocería en tejido de su propia carne, ni por la sinrazón social del país, ni por los revoltosos politiqueos del momento. Pepe provenía de una familia burguesa, bien acomodada en lo económico-político y social; en la que su padre acaparaba una de las mayores haciendas de la población Monovera, de profesión abogado; políticamente conservador y seguidor de Francisco Romero Robledo: 1838-1906. Cuya figura, entre otras acciones de envergadura político-social, sería la de combatir a la primera república, 1873. Además, bajo estricto seguimiento del puro conservadurismo, el padre de Azorín ocuparía los cargos de alcalde, diputado… Sin embargo, el joven Pepe, quizá por timidez, a saber, con demasiada frecuencia o debilidad de flaqueza buscaría la distancia de la soledad para apartarse del bullicio de la sociedad. No obstante, se arrinconaría en la gratificante mansión-hacienda familiar, Collado de la Salina, ubicada en Almodóvar, propiedad de su padre, donde sin necesidad de esfuerzo laboral o de sustento personal y familiar se acomodaría en la tranquilidad del estudio: amparado en la armonía del placentero canto de los pájaros, del trasiego de los campesinos o de la gratificante paz bajo el sosiego del campo.
José Martínez Ruiz, Pepe, nació, creció y estudió en el seno de la mencionada familia: una familia de nueve hermanos, de cuales Pepe sería el mayor. En aquél acomodo de relevante posición económico-político-social, al igual que su padre, Pepe, con el sobrenombre o seudónimo de escritura: Azorín, viviría confortabilidad hasta su mismísimo fallecimiento, el día 4 de marzo de 1967. Sin embargo, y volviendo atrás, a partir del año 1900, siglo XIX, le llegaría la formación reconocida de periodista y escritor, con cuyo seudónimo, en las primeras décadas de su existencia conocería el dulzor de las mieles sin la trágica necesidad económico-social que pudiera trabar a cualquier otro autor marginal sometido a escasez económica por dificultad de la época. Sería entonces cuando Pepe comenzara a recoger el producto de sus mieles, con la publicación de una trilogía, a cual seguirían varios títulos, narraciones, ensayos y un sin fin de artículos que lo consagrarían en la generación que él mismo bautizara o ideara con el nombre de la del 98.
En cambio, puedo apreciar que la crítica o la valoración de hoy no es lo favorable que un gran autor requiere… Las novelas de Azorín se pierden en el umbral de lo acontecido o gozan de pobre estilismo en retórica creativa-metafórica y pueden clasificarse de buen contenido y uso didáctico para el estudio de la docencia...
Títulos de algunas de sus obras, novelas: confesiones de un pequeño filósofo (1904), Don Juan (1922), Doña Inés (1925), Félix Vargas (1928.) Obras teatrales: Lo invisible, Old Spain, Brandy y mucho brandy, Angelita, etc... Ensayos, libros de paisajes, recopilación de artículos: Los pueblos (1905), La ruta de don Quijote (1905), Lecturas españolas: (1912); Castilla (1912); Clásicos y modernos (1913); Al margen de los clásicos (1915) Y por último: Memorias inmemoriales. Y aunque a posteriori se mantuviera bastante apartado de la publicación literaria, sí mantendría en buena altura y rango las candidaturas o su posición político-social. Al menos hasta que en la guerra del 36 hubiera de exiliarse a Francia, donde permanecería hasta el fin de la contienda. Con la victoria de los conservadores sublevados volvería al país, a su pueblo, a su patria; y también intentaría rescatar su posición conservadora, tan lejana de conquistar bajo recelo de exaltados falangistas. Recelo que acrecentaría por conocimiento de sus pasadas publicaciones, sobre defensa y añoro de krausistas y anarquistas que pudieran derivar hacia su verdadera posición político-social. Sin embargo, precisamente es la época en que recibe mayores honores literarios: Premio de la Delegación de Prensa (1943), la Gran Cruz de Isabel la Católica (1946) o la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio (1956), entre otros... A pesar de que en sus primeros años de andanzas literarias-liberales José Martínez Ruiz: Pepe o Azorín, sería muy dado a la crítica costumbrista, cercana a la defensa de anarquistas e izquierdistas; CNT, socialistas, crítica-político-social escrita en diferentes medios: Eco de Monóvar, El Imparcial, El Progreso, Revista Nueva, Juventud, Arte Joven, Alma Española, Madrid Cómico, El Globo, El Mercantil Valenciano, La Educación Católica, El Defensor de Yecla, El Pueblo: de Vicente Blasco Ibáñez.
En aquellos avatares Azorín entrega sus aportaciones periodísticas a El Progreso, de Alejandro Lerroux, donde se autodefine como exaltado anarquista, y al País, de donde debería marcharse, expulsado, por publicar una excesiva o incoherente crítica sobre el matrimonio y la propiedad… Sin embargo, a raíz del abandono por expulsión del Diario el País, Pepe se afilia al partido conservador e inicia colaboraciones periodísticas en ABC, donde lejos de sus planteamientos anarquistas se acoge al conservadurismo tradicional y en tal armonía politiquera ingresa en la Real Academia de la Lengua Española, 1924. Aquella nueva era social le llevaría a ocupar varios escaños de Diputado, bajo mandato o cercano a mandato a la Presidencia del Gobierno de Antonio Maura, y también a ser elegido Subsecretario de Instrucción Pública bajo protección del Ministro Juan de La Cierva y Peñafiel…
EN RECUERDO AL ILUSTRE ESCRITOR ALICANTINO, NATURAL DE MONÓVAR
José Augusto Trinidad Martínez Ruiz (AZORÍN), nació en la población de Monóvar, Alicante, el día 8 de julio de 1873. A temprana edad empieza a sentir el soplo de la soledad y también la necesidad de reconocimiento humano hacia la precariedad socio-laboral de las clases menos favorecidas: obreros-campesinos y desprotegidos en lo esencial y humano. Aunque personalmente él, Azorín, en adelante Pepe, como su propia familia le definiera, no conocería la necesidad ni la penuria… Al menos no la conocería en tejido de su propia carne, ni por la sinrazón social del país, ni por los revoltosos politiqueos del momento. Pepe provenía de una familia burguesa, bien acomodada en lo económico-político y social; en la que su padre acaparaba una de las mayores haciendas de la población Monovera, de profesión abogado; políticamente conservador y seguidor de Francisco Romero Robledo: 1838-1906. Cuya figura, entre otras acciones de envergadura político-social, sería la de combatir a la primera república, 1873. Además, bajo estricto seguimiento del puro conservadurismo, el padre de Azorín ocuparía los cargos de alcalde, diputado… Sin embargo, el joven Pepe, quizá por timidez, a saber, con demasiada frecuencia o debilidad de flaqueza buscaría la distancia de la soledad para apartarse del bullicio de la sociedad. No obstante, se arrinconaría en la gratificante mansión-hacienda familiar, Collado de la Salina, ubicada en Almodóvar, propiedad de su padre, donde sin necesidad de esfuerzo laboral o de sustento personal y familiar se acomodaría en la tranquilidad del estudio: amparado en la armonía del placentero canto de los pájaros, del trasiego de los campesinos o de la gratificante paz bajo el sosiego del campo.
José Martínez Ruiz, Pepe, nació, creció y estudió en el seno de la mencionada familia: una familia de nueve hermanos, de cuales Pepe sería el mayor. En aquél acomodo de relevante posición económico-político-social, al igual que su padre, Pepe, con el sobrenombre o seudónimo de escritura: Azorín, viviría confortabilidad hasta su mismísimo fallecimiento, el día 4 de marzo de 1967. Sin embargo, y volviendo atrás, a partir del año 1900, siglo XIX, le llegaría la formación reconocida de periodista y escritor, con cuyo seudónimo, en las primeras décadas de su existencia conocería el dulzor de las mieles sin la trágica necesidad económico-social que pudiera trabar a cualquier otro autor marginal sometido a escasez económica por dificultad de la época. Sería entonces cuando Pepe comenzara a recoger el producto de sus mieles, con la publicación de una trilogía, a cual seguirían varios títulos, narraciones, ensayos y un sin fin de artículos que lo consagrarían en la generación que él mismo bautizara o ideara con el nombre de la del 98.
En cambio, puedo apreciar que la crítica o la valoración de hoy no es lo favorable que un gran autor requiere… Las novelas de Azorín se pierden en el umbral de lo acontecido o gozan de pobre estilismo en retórica creativa-metafórica y pueden clasificarse de buen contenido y uso didáctico para el estudio de la docencia...
Títulos de algunas de sus obras, novelas: confesiones de un pequeño filósofo (1904), Don Juan (1922), Doña Inés (1925), Félix Vargas (1928.) Obras teatrales: Lo invisible, Old Spain, Brandy y mucho brandy, Angelita, etc... Ensayos, libros de paisajes, recopilación de artículos: Los pueblos (1905), La ruta de don Quijote (1905), Lecturas españolas: (1912); Castilla (1912); Clásicos y modernos (1913); Al margen de los clásicos (1915) Y por último: Memorias inmemoriales. Y aunque a posteriori se mantuviera bastante apartado de la publicación literaria, sí mantendría en buena altura y rango las candidaturas o su posición político-social. Al menos hasta que en la guerra del 36 hubiera de exiliarse a Francia, donde permanecería hasta el fin de la contienda. Con la victoria de los conservadores sublevados volvería al país, a su pueblo, a su patria; y también intentaría rescatar su posición conservadora, tan lejana de conquistar bajo recelo de exaltados falangistas. Recelo que acrecentaría por conocimiento de sus pasadas publicaciones, sobre defensa y añoro de krausistas y anarquistas que pudieran derivar hacia su verdadera posición político-social. Sin embargo, precisamente es la época en que recibe mayores honores literarios: Premio de la Delegación de Prensa (1943), la Gran Cruz de Isabel la Católica (1946) o la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio (1956), entre otros... A pesar de que en sus primeros años de andanzas literarias-liberales José Martínez Ruiz: Pepe o Azorín, sería muy dado a la crítica costumbrista, cercana a la defensa de anarquistas e izquierdistas; CNT, socialistas, crítica-político-social escrita en diferentes medios: Eco de Monóvar, El Imparcial, El Progreso, Revista Nueva, Juventud, Arte Joven, Alma Española, Madrid Cómico, El Globo, El Mercantil Valenciano, La Educación Católica, El Defensor de Yecla, El Pueblo: de Vicente Blasco Ibáñez.
En aquellos avatares Azorín entrega sus aportaciones periodísticas a El Progreso, de Alejandro Lerroux, donde se autodefine como exaltado anarquista, y al País, de donde debería marcharse, expulsado, por publicar una excesiva o incoherente crítica sobre el matrimonio y la propiedad… Sin embargo, a raíz del abandono por expulsión del Diario el País, Pepe se afilia al partido conservador e inicia colaboraciones periodísticas en ABC, donde lejos de sus planteamientos anarquistas se acoge al conservadurismo tradicional y en tal armonía politiquera ingresa en la Real Academia de la Lengua Española, 1924. Aquella nueva era social le llevaría a ocupar varios escaños de Diputado, bajo mandato o cercano a mandato a la Presidencia del Gobierno de Antonio Maura, y también a ser elegido Subsecretario de Instrucción Pública bajo protección del Ministro Juan de La Cierva y Peñafiel…
miércoles, 16 de abril de 2008
La cofradía de Navas de San Juan censura un artículo histórico porque el autor menciona al pueblo colindante
LOS SIETE DOLORES DE LA VIRGEN MARÍA SANTÍSIMA DE LA ESTRELLA
En mi artículo desearía homenajear a multitud de hombres y mujeres que fueron, son y serán fieles a la Romería de la Virgen de la Estrella (Stella en latín), así como a todos los habitantes de Navas de San Juan que altruistamente posibilitan y apoyan el tramado de su majestuosa y ancestral romería. Aunque sin olvidarme de nuestros también fieles, colindantes, afines colaboradores y controvertidos habitantes del municipio de Sabiote que lo son bajo motivación de proclama a titularidad: por aparición y hallazgo divino en uno de sus miembros... Un municipio que durante siglos compartiera descubrimiento, peregrinaje, alegría y devoción: junto a los navero/as; y a la par y a la paz de la imagen que ilumina las calles, las sendas, los olivares, las dehesas y las campiñas... Del mismo modo desearía homenajear la tradicional fiesta del primer día de mayo: un día que honra al obrero a través del esfuerzo y se celebra desde 1955: fiesta instituida por el Papa Pío XII. Aunque la polémica quedaría servida con la implantación festera porque sería muy bien acogida por unos: la clase humilde, y bastante odiada por otros: la clase del privilegio. En consecuencia, las masas obreras no tardarían en adueñarse de la simbología y de la implantación festiva de San José Obrero, para con ella reivindicar la no discriminación y el derecho a reparto económico en igualdad social. Aunque en tan lindo día, además, previo canto de los mayos en la noche del 30 de abril se abre la puerta de salida a las fiestas de mayo, a la veneración y a la Romería de la Virgen de la Estrella, Patrona de Navas de San Juan y dueña de Altar en Santuario de aquella pedanía que en 1802 obtuviera el privilegio de Villazgo de manos del Rey Carlos IV de Borbón, que reinaría en España desde el 14 de diciembre de 1788 al 19 de marzo de 1808.
Aunque llegado a este punto también desearía clarificar que el origen de la veneración y de la fiesta de la Virgen de la Estrella pudiéramos encontrarlo en la tradición oriental del siglo V, en una rústica basílica ubicada en Jerusalén. Una basílica en cual San Juan Damasceno, teólogo griego, presbítero y doctor de la iglesia (675-749) saludaría a la virgen niña: “Dios te salve probática, santuario divino de la madre de Dios”... Después se convertiría en la Iglesia de Santa Ana, siglo XII, y pasarían la fiesta a Roma por mandato del Papa Sergio I. Y aunque la fecha en sí no data en origen de claridad, sí motivaría que la Fiesta de la Natividad de la Virgen Santísima María de la Estrella se fijara para el 8 de septiembre. En la mencionada fiesta la virgen representaría el papel del comienzo de la obra de salvación, aunque pasado el tiempo sería apartada del precepto de fiestas religiosas por orden del Papa Pío X.
También debería mencionar que la narración apócrifa, titulada “De ortu Viginis”, coloca la Concepción de la Virgen de la Estrella en los primeros días de mayo, y en el seno de la Basílica de Santa Ana. Aunque el santoral de la Inmaculada Concepción se celebra el 8 de diciembre. En la escritura se argumenta, además, que Nuestra Señora María Santísima de la Estrella, originaria del linaje de David e hija de Ana y de Joaquín, había nacido extremadamente prematura (presuntamente en circunstancias milagrosas porque la tecnología de la época no daba para grandes logros de incubación.) El narrador cuenta que la virgen nació “a los cuatro meses de gestación”... Y así lo corrobora el apócrifo Protoevangelio de Santiago que además coloca el nacimiento de la Virgen María de la Estrella en el lugar en que debió existir una basílica en su honor, junto a la piscina probática. Hecho que también afirma Sofronio: Patriarca de Jerusalén, considerado Santo de la Iglesia Católica en el 603, y de quien se dice y afirma que la Virgen María de la Santísima Estrella nació en Santa Ana (Basílica de Jerusalén).
A lo que yo añado que las afirmaciones del patriarca debían manar de buena fuente, aunque más tarde, sin embargo, en febrero del año 638 tendría que dejar el patriarcado y la fuente de información en manos del contrario. Tras un largo asedio de musulmanes libres, que lo eran desde la derrota bizantina en la batalla de Yarmuk, Sofronio rendiría la ciudad a su representante de mayor categoría, el Califa Omar. El Califa entró en la ciudad santa montando un camello blanco -en calidad de líder- y así se hizo guiar al Templo de Salomón y a la Iglesia del Santo Sepulcro.
Y aclarado este punto continuamos con la historia de la Virgen María Santísima de la Estrella (Popularmente conocida como Virgen de la Estrella) porque la historia nos la coloca de dama, señora, madre y patrona de multitud de pueblos, ciudades y naciones. Cuyo origen y veneración, entre otros, se remonta a los mercaderes que recorrieran los mares con sus barcazas y comercializaran en los puertos de las Indias, en cuales fundarían su propia cofradía. Aunque similares historias recogen que el dolor de la imagen de la Virgen de la Estrella se fundamenta en las siete lágrimas de cristal que un escultor desconocido le otorgara en semejanza a la tristeza que le causara la crucifixión de su hijo.
El dolor y el desconsuelo de una madre que desde el mismo nacimiento de su retoño viera peligrar la vida del pequeño, a manos del ejército que dirigiera Herodes habría de ser infinito, máxime cuando treinta y seis años después le viera crucificado... (nota: Jesús inicia su actividad evangélica a los 33 años y a los 36 perece en crucifixión por mandato de Poncio Pilatos.) Aunque Poncio Pilatos se lavaría las manos y en su manifiesto justificaría que ajusticiaba a Jesucristo presionado por aclamación del sacerdocio Sanedrín, en venganza a la descarada auto-proclamación de doctrina, bajo reinado celestial de Jesucristo. El ejército romano se vería empujado a la crucifixión del hijo de Dios por el fervor sanguinario de los máximos “representantes del propio Dios en la tierra”; cuyo liderazgo, delito y deshonor recaería sobre los clérigos escribanos, señores de la ley, y de la jerarquía de los sacerdotes Sanedrines.
Exposición literal de una de las muchas versiones que circulan sobre el contenido de Los Siete Dolores de la Virgen María Santísima de la Estrella, representados en siete lágrimas de cristal
"Y a ti, Madre, una espada de dolor te atravesará el corazón..."
(Lucas 2,35)
1º.- La profecía de Simeón:
(cf. Lucas 2, 22-35)
Qué grande sería el impacto en el Corazón de María cuando oyera las tristes palabras con las que Simeón le profetizaba la amarga pasión y muerte de su dulce Jesús. Querida Madre, obtén para mí un auténtico arrepentimiento, por mis pecados.
2º.- La huida a Egipto
(Mateo 2,13-15)
Considera el agudo dolor que Maria sintiera cuando ella y José tuvieran que huir repentinamente de noche, a fin de salvar a su querido hijo de la matanza decretada por Herodes. Cuánta angustia la de María, cuántas serían sus privaciones durante tan largo viaje. Cuántos sufrimientos experimentaría ella en la tierra del exilio. Madre dolorosa, alcánzame la gracia de perseverar en la confianza y el abandono a Dios, aún en los momentos más difíciles de mi vida.
3º.- El Niño perdido en el Templo
(Lucas 2,41-50)
Qué angustioso sería el dolor de María cuando se percatara de que había perdido a su querido hijo. Llena de preocupación y fatiga regresaría con José a Jerusalén. Durante tres largos días buscarían a Jesús, hasta que lo encontraron en el templo. Madre querida, cuando el pecado me lleve a perder a Jesús, ayúdame a encontrarlo de nuevo a través del Sacramento de la Reconciliación.
4º.- María se encuentra con Jesús camino de el Calvario
(IV Estación del Vía Crucis)
Acércate, querido cristiano, ven y ve si puedes soportar tan triste escena. Esta Madre, tan dulce y amorosa se encuentra con su hijo en medio de quienes lo arrastran a la crueldad de la muerte. Consideren el tremendo dolor que sentirían cuando sus ojos encontraran el dolor de la madre bendita que intentaba dar apoyo a su hijo. María, yo también quiero acompañar a Jesús en su Pasión; ayúdame a reconocerlo en mis hermanos y hermanas que sufren.
5º.- Jesús muere en la Cruz
(Juan 19, 17-39)
Contempla los dos sacrificios en el Calvario - uno, el cuerpo de Jesús; el otro, el corazón de María. Triste es el espectáculo de la Madre del Redentor que ve a su querido hijo cruelmente clavado en la cruz. Ella permaneció al pie de la cruz y oyó a su hijo prometerle el cielo a un ladrón y perdonar a sus enemigos. Sus últimas palabras dirigidas a Ella fueron: "Madre, he ahí a tu hijo." Y a nosotros nos dijo en Juan: "hijo, he ahí a tu madre". María, yo te acepto como Madre y quiero recordar que tú nunca utilizas distinciones entre tus hijos.
6º.- María recibe el Cuerpo de Jesús al ser bajado de la Cruz
(Marcos 15,42-46)
Considera el amargo dolor que sintiera el Corazón de María cuando viera que el cuerpo de su querido Jesús fuera bajado de la cruz y colocado en su regazo. ¡Oh, Madre Dolorosa!, nuestros corazones se estremecen al ver tanta aflicción… Haz que permanezcamos fieles a Jesús hasta el último instante de nuestras vidas.
7º.- Jesús es colocado en el Sepulcro
(Juan 19,38-42)
¡Oh, madre afligida! En la persona del apóstol San Juan nos acogiste como a tus hijos al pie de la cruz, y ello a costa de los dolores tan acerbos, intercede por nosotros y alcánzanos la gracia que te pedimos en la oración. Alcánzanos, sobre todo, ¡oh madre tierna y compasiva!, la gracia de vivir y perseverarnos al servicio de tu amadísimo hijo, a fin de que merezcamos alabarlo en el cielo.
Amén
Autor: Agustín Conchilla
http://blogs.periodistadigital.com/agustinconchilla.php/
aconchilla@ono.com
En mi artículo desearía homenajear a multitud de hombres y mujeres que fueron, son y serán fieles a la Romería de la Virgen de la Estrella (Stella en latín), así como a todos los habitantes de Navas de San Juan que altruistamente posibilitan y apoyan el tramado de su majestuosa y ancestral romería. Aunque sin olvidarme de nuestros también fieles, colindantes, afines colaboradores y controvertidos habitantes del municipio de Sabiote que lo son bajo motivación de proclama a titularidad: por aparición y hallazgo divino en uno de sus miembros... Un municipio que durante siglos compartiera descubrimiento, peregrinaje, alegría y devoción: junto a los navero/as; y a la par y a la paz de la imagen que ilumina las calles, las sendas, los olivares, las dehesas y las campiñas... Del mismo modo desearía homenajear la tradicional fiesta del primer día de mayo: un día que honra al obrero a través del esfuerzo y se celebra desde 1955: fiesta instituida por el Papa Pío XII. Aunque la polémica quedaría servida con la implantación festera porque sería muy bien acogida por unos: la clase humilde, y bastante odiada por otros: la clase del privilegio. En consecuencia, las masas obreras no tardarían en adueñarse de la simbología y de la implantación festiva de San José Obrero, para con ella reivindicar la no discriminación y el derecho a reparto económico en igualdad social. Aunque en tan lindo día, además, previo canto de los mayos en la noche del 30 de abril se abre la puerta de salida a las fiestas de mayo, a la veneración y a la Romería de la Virgen de la Estrella, Patrona de Navas de San Juan y dueña de Altar en Santuario de aquella pedanía que en 1802 obtuviera el privilegio de Villazgo de manos del Rey Carlos IV de Borbón, que reinaría en España desde el 14 de diciembre de 1788 al 19 de marzo de 1808.
Aunque llegado a este punto también desearía clarificar que el origen de la veneración y de la fiesta de la Virgen de la Estrella pudiéramos encontrarlo en la tradición oriental del siglo V, en una rústica basílica ubicada en Jerusalén. Una basílica en cual San Juan Damasceno, teólogo griego, presbítero y doctor de la iglesia (675-749) saludaría a la virgen niña: “Dios te salve probática, santuario divino de la madre de Dios”... Después se convertiría en la Iglesia de Santa Ana, siglo XII, y pasarían la fiesta a Roma por mandato del Papa Sergio I. Y aunque la fecha en sí no data en origen de claridad, sí motivaría que la Fiesta de la Natividad de la Virgen Santísima María de la Estrella se fijara para el 8 de septiembre. En la mencionada fiesta la virgen representaría el papel del comienzo de la obra de salvación, aunque pasado el tiempo sería apartada del precepto de fiestas religiosas por orden del Papa Pío X.
También debería mencionar que la narración apócrifa, titulada “De ortu Viginis”, coloca la Concepción de la Virgen de la Estrella en los primeros días de mayo, y en el seno de la Basílica de Santa Ana. Aunque el santoral de la Inmaculada Concepción se celebra el 8 de diciembre. En la escritura se argumenta, además, que Nuestra Señora María Santísima de la Estrella, originaria del linaje de David e hija de Ana y de Joaquín, había nacido extremadamente prematura (presuntamente en circunstancias milagrosas porque la tecnología de la época no daba para grandes logros de incubación.) El narrador cuenta que la virgen nació “a los cuatro meses de gestación”... Y así lo corrobora el apócrifo Protoevangelio de Santiago que además coloca el nacimiento de la Virgen María de la Estrella en el lugar en que debió existir una basílica en su honor, junto a la piscina probática. Hecho que también afirma Sofronio: Patriarca de Jerusalén, considerado Santo de la Iglesia Católica en el 603, y de quien se dice y afirma que la Virgen María de la Santísima Estrella nació en Santa Ana (Basílica de Jerusalén).
A lo que yo añado que las afirmaciones del patriarca debían manar de buena fuente, aunque más tarde, sin embargo, en febrero del año 638 tendría que dejar el patriarcado y la fuente de información en manos del contrario. Tras un largo asedio de musulmanes libres, que lo eran desde la derrota bizantina en la batalla de Yarmuk, Sofronio rendiría la ciudad a su representante de mayor categoría, el Califa Omar. El Califa entró en la ciudad santa montando un camello blanco -en calidad de líder- y así se hizo guiar al Templo de Salomón y a la Iglesia del Santo Sepulcro.
Y aclarado este punto continuamos con la historia de la Virgen María Santísima de la Estrella (Popularmente conocida como Virgen de la Estrella) porque la historia nos la coloca de dama, señora, madre y patrona de multitud de pueblos, ciudades y naciones. Cuyo origen y veneración, entre otros, se remonta a los mercaderes que recorrieran los mares con sus barcazas y comercializaran en los puertos de las Indias, en cuales fundarían su propia cofradía. Aunque similares historias recogen que el dolor de la imagen de la Virgen de la Estrella se fundamenta en las siete lágrimas de cristal que un escultor desconocido le otorgara en semejanza a la tristeza que le causara la crucifixión de su hijo.
El dolor y el desconsuelo de una madre que desde el mismo nacimiento de su retoño viera peligrar la vida del pequeño, a manos del ejército que dirigiera Herodes habría de ser infinito, máxime cuando treinta y seis años después le viera crucificado... (nota: Jesús inicia su actividad evangélica a los 33 años y a los 36 perece en crucifixión por mandato de Poncio Pilatos.) Aunque Poncio Pilatos se lavaría las manos y en su manifiesto justificaría que ajusticiaba a Jesucristo presionado por aclamación del sacerdocio Sanedrín, en venganza a la descarada auto-proclamación de doctrina, bajo reinado celestial de Jesucristo. El ejército romano se vería empujado a la crucifixión del hijo de Dios por el fervor sanguinario de los máximos “representantes del propio Dios en la tierra”; cuyo liderazgo, delito y deshonor recaería sobre los clérigos escribanos, señores de la ley, y de la jerarquía de los sacerdotes Sanedrines.
Exposición literal de una de las muchas versiones que circulan sobre el contenido de Los Siete Dolores de la Virgen María Santísima de la Estrella, representados en siete lágrimas de cristal
"Y a ti, Madre, una espada de dolor te atravesará el corazón..."
(Lucas 2,35)
1º.- La profecía de Simeón:
(cf. Lucas 2, 22-35)
Qué grande sería el impacto en el Corazón de María cuando oyera las tristes palabras con las que Simeón le profetizaba la amarga pasión y muerte de su dulce Jesús. Querida Madre, obtén para mí un auténtico arrepentimiento, por mis pecados.
2º.- La huida a Egipto
(Mateo 2,13-15)
Considera el agudo dolor que Maria sintiera cuando ella y José tuvieran que huir repentinamente de noche, a fin de salvar a su querido hijo de la matanza decretada por Herodes. Cuánta angustia la de María, cuántas serían sus privaciones durante tan largo viaje. Cuántos sufrimientos experimentaría ella en la tierra del exilio. Madre dolorosa, alcánzame la gracia de perseverar en la confianza y el abandono a Dios, aún en los momentos más difíciles de mi vida.
3º.- El Niño perdido en el Templo
(Lucas 2,41-50)
Qué angustioso sería el dolor de María cuando se percatara de que había perdido a su querido hijo. Llena de preocupación y fatiga regresaría con José a Jerusalén. Durante tres largos días buscarían a Jesús, hasta que lo encontraron en el templo. Madre querida, cuando el pecado me lleve a perder a Jesús, ayúdame a encontrarlo de nuevo a través del Sacramento de la Reconciliación.
4º.- María se encuentra con Jesús camino de el Calvario
(IV Estación del Vía Crucis)
Acércate, querido cristiano, ven y ve si puedes soportar tan triste escena. Esta Madre, tan dulce y amorosa se encuentra con su hijo en medio de quienes lo arrastran a la crueldad de la muerte. Consideren el tremendo dolor que sentirían cuando sus ojos encontraran el dolor de la madre bendita que intentaba dar apoyo a su hijo. María, yo también quiero acompañar a Jesús en su Pasión; ayúdame a reconocerlo en mis hermanos y hermanas que sufren.
5º.- Jesús muere en la Cruz
(Juan 19, 17-39)
Contempla los dos sacrificios en el Calvario - uno, el cuerpo de Jesús; el otro, el corazón de María. Triste es el espectáculo de la Madre del Redentor que ve a su querido hijo cruelmente clavado en la cruz. Ella permaneció al pie de la cruz y oyó a su hijo prometerle el cielo a un ladrón y perdonar a sus enemigos. Sus últimas palabras dirigidas a Ella fueron: "Madre, he ahí a tu hijo." Y a nosotros nos dijo en Juan: "hijo, he ahí a tu madre". María, yo te acepto como Madre y quiero recordar que tú nunca utilizas distinciones entre tus hijos.
6º.- María recibe el Cuerpo de Jesús al ser bajado de la Cruz
(Marcos 15,42-46)
Considera el amargo dolor que sintiera el Corazón de María cuando viera que el cuerpo de su querido Jesús fuera bajado de la cruz y colocado en su regazo. ¡Oh, Madre Dolorosa!, nuestros corazones se estremecen al ver tanta aflicción… Haz que permanezcamos fieles a Jesús hasta el último instante de nuestras vidas.
7º.- Jesús es colocado en el Sepulcro
(Juan 19,38-42)
¡Oh, madre afligida! En la persona del apóstol San Juan nos acogiste como a tus hijos al pie de la cruz, y ello a costa de los dolores tan acerbos, intercede por nosotros y alcánzanos la gracia que te pedimos en la oración. Alcánzanos, sobre todo, ¡oh madre tierna y compasiva!, la gracia de vivir y perseverarnos al servicio de tu amadísimo hijo, a fin de que merezcamos alabarlo en el cielo.
Amén
Autor: Agustín Conchilla
http://blogs.periodistadigital.com/agustinconchilla.php/
aconchilla@ono.com
sábado, 5 de abril de 2008
El bolsillo del ciudadano llano se resiente, aún más, y ya cabalga sobre la grupa de la humildad y la penuria de la subsistencia familiar
EL BOLSILLO DEL CIUDADANO SE RESIENTE, AÚN MÁS, Y YA CABALGA SOBRE LA GRUPA, LA HUMILDAD Y LA PENURIA DE LA PROPIA SUBSISTENCIA FAMILIAR.
Uno de los principales problemas que arrastrare a la clase obrera de antaño pudiera devenir de la carencia económica de trabajadores en paro, por diferencia de tutoría sobre bienes productivos y por la consiguiente falta de subsistencia que derivaría de la inexistencia de ingresos con cuales mantener al conjunto familiar. En contrario, cualquier obrero que libremente hubiera ejercitado y aprovechado el esfuerzo a través del trabajo, aun mal renumerado en aquella época, en buen número hubieran tenido disponibilidad económica, social y administrativa para adquirir una vivienda; y en multitud de casos también una pequeña parcela rural que tras años de esfuerzo y sacrificio hubieran disfrutado entre ocio, diversión y bienestar con el conjunto familiar. Hoy, en cambio, ni con trabajo, ni con esfuerzo, ni con sudor, ni a bofetada limpia o a dentellada de buen chusquero podría un asalariado alcanzar la necesaria cantidad de euros que nos habrían de garantizar un acceso digno, o simplemente alcanzable a la vivienda en dignidad de mercado. Ni tampoco nos garantiza un mero alcance alimentario para el futuro más inmediato porque la carestía de la vida, aunada a los inalcanzables precios del carburante doméstico e industrial y a la no menos espeluznante crecida de los intereses financieros; así como a la tremenda caída de multitud de sectores productivo-industriales que se han visto arrastrados por la quiebra de la construcción, aunado a la frialdad de las grandes multinacionales, nos imposibilitará el ejercicio de desprender los alimentos del estante del mercado, con cuales asegurar la propia subsistencia gastronómica, social y familiar del conjunto obrero-nacional.
¿Dónde están las políticas sociales del gobierno actual y del anterior que en vez de levantar el bienestar en beneficio de la sociedad, cada día hunden más al pueblo llano en la miseria de la propia subsistencia, aun presuponiendo que el ciudadano soporta un excesivo horario de jornada laboral? ¿En beneficio de quiénes divaga el progreso productivo, social y equitativo de este lamentable momento que va en constante “declive social” y en “crecimiento de pobreza” entre los seres humanos de nuestra querida España, enrarecida y encarecida por el ladrillo, la especulación y el mérito de enriquecimiento abusivo, sin dueño a conocer, pero sin control administrativo? ¿Quiénes somos y por qué permitimos que un gobierno tras otro imposibiliten la dignidad de subsistencia de las gentes más humildes de su pueblo, y en consecuencia que graven a la sociedad con más carestías y privaciones sociales que albergue de libertades? ¿Y qué haríamos para que estos políticos de tres al cuarto dejaran de repartir multitud de represiones económico-abusivas que van en claro detrimento del bienestar social y en evidente perjuicio por falta de medidas que debieran ir encaminadas a la defensa de la subsistencia familiar?
Además de lo anteriormente mencionado se percibe en el ambiente nacional un claro auge en el ya expuesto perjuicio familiar que deriva de la inexistencia de equidad: la economía actual repele la necesidad del propio pueblo y camina sobre la grupa y la ruta de engrosar más y más los ya inmejorables datos financieros o la especulación de grandes y poderosas firmas, de todo tipo, que además provienen de casi todas partes. Hemos cambiado el caciquismo burgués de antaño por la competitividad mercantil, el abuso y la frialdad de las grandes multinacionales que cabalgan sobre el color del billete monetario y a grandes rasgos les llamamos con el digno nombre del progreso social o de libertad constitucional y de mercado. Y todo ello dentro del marco de un país adinerado que a las familias humildes y trabajadoras de las clases medias y bajas nos pasará factura económica y gastronómica en menos que canta el gallo... En consecuencia, las empresas que nadan al abrigo de la in-carencia e innecesidad de reconocimiento fraternal y humano, aunque se camuflen en la consabida bondad-ficticia que derrochan a raudales para conseguir sus objetivos de aparente bienestar, a la hora de adoptar acuerdos bajo firmas multinacionales buscarán un “ilícito y abusivo” enriquecimiento e irán en claro perjuicio de sustento, de dignidad, de igualdad y de la propia exigencia de consumo para subsistencia humana en general y de regocijo y de necesidad del pueblo llano en particular…
Agustín Conchilla
Uno de los principales problemas que arrastrare a la clase obrera de antaño pudiera devenir de la carencia económica de trabajadores en paro, por diferencia de tutoría sobre bienes productivos y por la consiguiente falta de subsistencia que derivaría de la inexistencia de ingresos con cuales mantener al conjunto familiar. En contrario, cualquier obrero que libremente hubiera ejercitado y aprovechado el esfuerzo a través del trabajo, aun mal renumerado en aquella época, en buen número hubieran tenido disponibilidad económica, social y administrativa para adquirir una vivienda; y en multitud de casos también una pequeña parcela rural que tras años de esfuerzo y sacrificio hubieran disfrutado entre ocio, diversión y bienestar con el conjunto familiar. Hoy, en cambio, ni con trabajo, ni con esfuerzo, ni con sudor, ni a bofetada limpia o a dentellada de buen chusquero podría un asalariado alcanzar la necesaria cantidad de euros que nos habrían de garantizar un acceso digno, o simplemente alcanzable a la vivienda en dignidad de mercado. Ni tampoco nos garantiza un mero alcance alimentario para el futuro más inmediato porque la carestía de la vida, aunada a los inalcanzables precios del carburante doméstico e industrial y a la no menos espeluznante crecida de los intereses financieros; así como a la tremenda caída de multitud de sectores productivo-industriales que se han visto arrastrados por la quiebra de la construcción, aunado a la frialdad de las grandes multinacionales, nos imposibilitará el ejercicio de desprender los alimentos del estante del mercado, con cuales asegurar la propia subsistencia gastronómica, social y familiar del conjunto obrero-nacional.
¿Dónde están las políticas sociales del gobierno actual y del anterior que en vez de levantar el bienestar en beneficio de la sociedad, cada día hunden más al pueblo llano en la miseria de la propia subsistencia, aun presuponiendo que el ciudadano soporta un excesivo horario de jornada laboral? ¿En beneficio de quiénes divaga el progreso productivo, social y equitativo de este lamentable momento que va en constante “declive social” y en “crecimiento de pobreza” entre los seres humanos de nuestra querida España, enrarecida y encarecida por el ladrillo, la especulación y el mérito de enriquecimiento abusivo, sin dueño a conocer, pero sin control administrativo? ¿Quiénes somos y por qué permitimos que un gobierno tras otro imposibiliten la dignidad de subsistencia de las gentes más humildes de su pueblo, y en consecuencia que graven a la sociedad con más carestías y privaciones sociales que albergue de libertades? ¿Y qué haríamos para que estos políticos de tres al cuarto dejaran de repartir multitud de represiones económico-abusivas que van en claro detrimento del bienestar social y en evidente perjuicio por falta de medidas que debieran ir encaminadas a la defensa de la subsistencia familiar?
Además de lo anteriormente mencionado se percibe en el ambiente nacional un claro auge en el ya expuesto perjuicio familiar que deriva de la inexistencia de equidad: la economía actual repele la necesidad del propio pueblo y camina sobre la grupa y la ruta de engrosar más y más los ya inmejorables datos financieros o la especulación de grandes y poderosas firmas, de todo tipo, que además provienen de casi todas partes. Hemos cambiado el caciquismo burgués de antaño por la competitividad mercantil, el abuso y la frialdad de las grandes multinacionales que cabalgan sobre el color del billete monetario y a grandes rasgos les llamamos con el digno nombre del progreso social o de libertad constitucional y de mercado. Y todo ello dentro del marco de un país adinerado que a las familias humildes y trabajadoras de las clases medias y bajas nos pasará factura económica y gastronómica en menos que canta el gallo... En consecuencia, las empresas que nadan al abrigo de la in-carencia e innecesidad de reconocimiento fraternal y humano, aunque se camuflen en la consabida bondad-ficticia que derrochan a raudales para conseguir sus objetivos de aparente bienestar, a la hora de adoptar acuerdos bajo firmas multinacionales buscarán un “ilícito y abusivo” enriquecimiento e irán en claro perjuicio de sustento, de dignidad, de igualdad y de la propia exigencia de consumo para subsistencia humana en general y de regocijo y de necesidad del pueblo llano en particular…
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